Querétaro

Mercado Escobedo, entre obras, riesgos y reclamos: comerciantes exigen respuestas al alcalde Felipe Macías

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  • Comerciantes denuncian más de seis meses de trabajos, polvo, insalubridad ratas y drenajes descubiertos; adultos mayores y personas con discapacidad han sufrido accidentes, por lo que exigen término de obras al alcalde Felipe Fernando Macías

Más de seis meses de trabajos mantienen al Mercado Escobedo convertido en una zona de riesgo para comerciantes y usuarios. Polvo, drenajes descubiertos, suciedad, ratas, inundaciones y pisos levantados forman parte del panorama cotidiano, mientras adultos mayores y personas con discapacidad han sufrido accidentes. Los locatarios cuestionan dónde está el dinero de la obra y exigen al alcalde Felipe Fernando Macías una fecha para concluir los trabajos.

La obra que, aseguran los comerciantes, debía avanzar con rapidez, se ha prolongado durante más de seis meses y ha terminado por afectar tanto la actividad comercial como las condiciones de seguridad y salubridad del tradicional centro de abasto.

«El gobierno, no sé qué esté pasando, donde está ese dinero, donde es donde deben presionarlos. Yo creo que es el mercado del Centro, donde deben poner más atención», cuestionó una locataria.

Los afectados, quienes aseguran vivir su jornada laboral «entre agua puerca», retaron al gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri, y al presidente municipal de Querétaro, Felipe Macías, a recorrer personalmente las instalaciones y constatar las condiciones en las que trabajan. Reclaman, que viene la temporada fuerte de ventas y el lugar está en pésimas condiciones.

Los comerciantes también cuestionaron el destino de los recursos anunciados para la intervención y señalaron que existe preocupación de que la obra no esté cumpliendo con los objetivos planteados.

Obras a medias y zonas de peligro

De acuerdo con los testimonios recabados, los trabajos avanzan con lentitud y diversas áreas permanecen intervenidas, con excavaciones y drenajes cubiertos únicamente con tablas.

La situación dificulta el tránsito de comerciantes y consumidores y, según los afectados, representa un peligro constante para quienes diariamente tienen que cruzar por las zonas donde el piso permanece levantado.

Incluso, los comerciantes aseguran que han recibido multas en medio de las complicaciones que enfrentan para mantener abiertos sus negocios.

Uno de los principales reclamos tiene que ver con los accidentes registrados dentro del mercado. De acuerdo con los afectados, adultos mayores y personas con discapacidad han sufrido caídas e incluso fracturas debido a las condiciones del piso y a los obstáculos que encuentran durante sus recorridos.

Para quienes trabajan y compran diariamente en el Mercado Escobedo, las condiciones de la obra ya no representan únicamente una incomodidad: aseguran que existe un riesgo permanente para la integridad de las personas.

Ratas, polvo y drenajes descubiertos

A los riesgos físicos se suma un problema sanitario.

Los comerciantes denuncian la presencia constante de polvo, suciedad y fauna nociva. Afirman que incluso han salido ratas de los drenajes, mientras las áreas intervenidas permanecen expuestas y en condiciones que, consideran, no corresponden a un espacio donde diariamente se comercializan alimentos.

La situación también ha provocado preocupación entre los consumidores, pues los vendedores aseguran que el polvo y las condiciones de las obras afectan la exposición y manejo de los productos.

Las ventas también se desploman

El impacto de la obra no se limita a las condiciones físicas del mercado.

Los comerciantes aseguran que las ventas han disminuido considerablemente debido a que muchos consumidores han dejado de acudir ante las dificultades para ingresar, caminar dentro del inmueble y realizar sus compras.

Para los locatarios, mantener abiertos sus negocios en estas condiciones implica enfrentar simultáneamente los problemas derivados de la obra y la reducción de ingresos.

Ante este escenario, exigieron al presidente municipal de Querétaro, Felipe Macías, acelerar los trabajos y establecer públicamente una fecha clara para la conclusión de la obra.

Algunos comerciantes decidieron no aparecer en cámara por temor a represalias. Explicaron que cuando manifiestan públicamente sus inconformidades, aseguran haber recibido reprimendas por parte de autoridades municipales, por lo que prefieren mantener el anonimato.

Piden presencia de Protección Civil

La preocupación por los accidentes y las condiciones de riesgo llevó a los comerciantes a solicitar el apoyo de Protección Civil, con el objetivo de orientar a los usuarios durante el paso por las zonas intervenidas y contar con una ambulancia disponible ante cualquier emergencia.

Sin embargo, denunciaron que hasta el momento no se ha enviado personal ni vehículos de auxilio, pese a los accidentes que, según los afectados, se presentan de manera cotidiana.

Mientras continúan los trabajos, comerciantes y usuarios deben sortear diariamente tablas, desniveles, polvo, excavaciones y áreas intervenidas para poder ingresar y desplazarse por el mercado.

«Nos hemos inundado. Si ustedes vienen y se dan cuenta y se meten a los puestos están inundados, las coladeras, el drenaje. Yo creo que no es posible que al principio habían dicho que iba a ser muy rápido, que se iba a mantener cerrado el mercado, por lo cual no lo han hecho, todo lo hacen a medias deben poner mas atención», indicaron los quejosos.

Durante un recorrido por el lugar, adultos mayores manifestaron su inconformidad por las condiciones que enfrentan al acudir al mercado y por los riesgos que implica transitar por las zonas intervenidas.

Pese a las molestias, el deterioro y el tiempo que llevan soportando los trabajos, algunos usuarios mantienen la expectativa de que el resultado final justifique las afectaciones que han padecido.

«Ojalá el daño generado, haga que la obra valga la pena», señalaron.

Por ahora, comerciantes y usuarios continúan esperando respuestas y, sobre todo, una fecha concreta para que el Mercado Escobedo deje atrás las tablas, el polvo, los drenajes expuestos y los riesgos que, aseguran, han marcado sus últimos seis meses.

Lo que comenzó como una obra de rehabilitación, denuncian los comerciantes, terminó convirtiéndose en un problema que golpea la seguridad, la salubridad y el sustento de quienes dependen diariamente de este tradicional mercado.

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