Por Abel De la Garza
Defensores de los animales advierten sobre posibles sacrificios de perros, gatos, gallinas y cabras durante las celebraciones de Halloween y Día de Muertos; señalan a los mercados Escobedo y La Cruz como puntos donde persiste la venta de animales que podrían terminar en rituales.
La llegada de Halloween y las celebraciones de Día de Muertos encendieron las alertas entre ambientalistas y defensores de los animales en Querétaro, ante la posibilidad de que perros, gatos, gallinas, borregos y cabras sean utilizados en rituales de magia negra, brujería y prácticas espiritistas que incluyen sacrificios.
Organizaciones protectoras exhortaron a la ciudadanía a mantenerse alerta y denunciar cualquier acto de crueldad contra los animales, al recordar que provocarles la muerte de manera injustificada constituye un delito y puede derivar en penas de prisión y sanciones económicas.
Los activistas señalaron que estas prácticas no son ajenas a Querétaro y advirtieron sobre la presencia de establecimientos y mercados donde persisten actividades relacionadas con la brujería y la comercialización de animales que podrían tener como destino estos rituales. Entre los sitios mencionados se encuentran los mercados Escobedo y La Cruz.
Jerónimo Sánchez, integrante de la asociación civil Animal Héroes, recordó que el año pasado impulsaron una campaña de concientización en la Ciudad de México para frenar el sacrificio de animales, particularmente durante estas fechas, cuando aumenta la preocupación por el destino de los gatos negros.
“Una campaña para crear conciencia, por desgracia no se pueden dar en adopción gatos negros en estas fechas, salvo que se sepa bien el destino de ese gato y el año pasado teníamos una campaña Mercado Sonora, un infierno para los animales (…) Sabemos que hay otros mercados en la Ciudad de México, sabemos también que aquí hay mercados donde venden animales, el mercado Escobedo, el mercado de la Cruz”, indicó Jerónimo Sánchez, de la Asociación Civil Animal Héroes.
El activista también advirtió sobre la gravedad de la violencia contra los animales y señaló que, de acuerdo con estudios del Buró Federal de Investigación (FBI), las personas que ejercen crueldad animal pueden representar un riesgo de violencia hacia otros seres vivos.
ALERTA DE LA IGLESIA CATÓLICA
Desde el ámbito religioso, monseñor Martín Lara Becerril, vicario de la Diócesis de Querétaro y uno de los sacerdotes asignados a realizar exorcismos en la entidad, sostuvo que las prácticas de brujería, santería y otras expresiones espiritistas son contrarias a las creencias de la Iglesia católica.
El sacerdote afirmó que el demonio es una realidad desde la perspectiva de la doctrina católica y advirtió que prácticas como la santería, la adoración a la llamada “Santa Muerte” y algunas otras pueden representar, desde esa visión religiosa, una puerta de entrada a influencias malignas.
Ante este panorama, explicó que la Iglesia ha fortalecido la preparación de sus sacerdotes mediante 32 tipos de catequesis enfocadas en estos temas.
“Encaminadas a estos de temas, el tema de la brujería, los chamanes, el reiki, el yoga, falso culto a los ángeles (…) nosotros fortalecemos nuestra formación, nuestra preparación como sacerdotes exorcistas y liberadores y además compartimos este tipo de experiencias, expuso Lara Becerril.
RITUALES CON ANIMALES: UNA PRÁCTICA CON ANTECEDENTES PREHISPÁNICOS
Las ofrendas y el uso ritual de animales tienen antecedentes históricos que se remontan a las antiguas civilizaciones mesoamericanas. El Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM y publicaciones de UNAM Global documentan que el manejo, la crianza y el comercio de especies como perros, felinos y guajolotes con fines rituales existían desde hace más de 2 mil 500 años.
Estas prácticas formaron parte de la organización económica, social y religiosa de culturas como la maya y la mexica, en las que determinadas especies tenían un significado simbólico y ceremonial.
Con el paso de los siglos, algunas de estas tradiciones se entrelazaron con corrientes religiosas y prácticas espirituales de distintos orígenes, dando lugar a expresiones sincréticas en las que las ofrendas de sangre animal continúan teniendo un significado para determinados grupos.
Sin embargo, su permanencia también ha abierto un debate ético y jurídico sobre los límites de las creencias religiosas y el respeto a la vida animal, particularmente cuando estas prácticas implican sufrimiento o muerte injustificada.
SANTERÍA, ESOTERISMO Y MAGIA NEGRA
En la actualidad, algunas corrientes de origen afrocaribeño y prácticas esotéricas, entre ellas la santería y el Palo Mayombe, contemplan sacrificios de animales dentro de determinados rituales religiosos o espirituales.
En estas ceremonias, la sangre puede adquirir un significado simbólico asociado con la fuerza vital, conocida en algunas tradiciones como ashé, y con las ofrendas dirigidas a determinadas deidades o entidades espirituales.
Aunque estas prácticas tienen fundamentos y contextos religiosos propios, los defensores de los animales advierten que ninguna creencia justifica actos de crueldad ni el sacrificio injustificado de seres vivos.
También subrayan que el incremento de las alertas durante los últimos días de octubre y los primeros de noviembre no significa que todos los rituales de estas tradiciones estén relacionados con Halloween o con las celebraciones mexicanas de Día de Muertos.
HALLOWEEN Y LOS ANTIGUOS RITUALES CELTAS
El Halloween tiene entre sus antecedentes históricos la festividad celta del Samhain, celebrada hace más de 3 mil años durante la noche del 31 de octubre, para marcar el final de la temporada de cosechas y el comienzo de un nuevo ciclo anual.
Durante esta celebración se encendían grandes hogueras y se realizaban ceremonias religiosas vinculadas con las creencias sobre la muerte y el mundo espiritual. Algunos registros históricos refieren que, en épocas antiguas, determinadas ofrendas podían incluir sacrificios de animales.
Con la expansión del cristianismo y la instauración de la celebración de Todos los Santos, el 1 de noviembre, muchas de estas costumbres se transformaron y dieron paso a expresiones folclóricas que evolucionaron hasta las celebraciones contemporáneas de Halloween.
LAS SANCIONES: HASTA 7.5 AÑOS DE PRISIÓN
En materia legal, el sacrificio injustificado de animales puede tener consecuencias penales. La legislación federal contempla penas de prisión de dos a seis años y multas de 300 a mil días para determinados supuestos de maltrato animal que provoquen la muerte.
En Querétaro, el Código Penal estatal es más claro: establece sanciones de tres a cinco años de prisión, además de multas de 500 a 700 veces el valor diario de la Unidad de Medida y Actualización (UMA), equivalentes, según los montos referidos en la información original, a entre 35 mil 193 y 82 mil 397 pesos, así como hasta 180 días de servicio a favor de la comunidad.
Las penas pueden incrementarse cuando existen circunstancias agravantes, como utilizar métodos crueles, prolongar deliberadamente la agonía del animal o grabar, fotografiar y difundir públicamente estos actos. En esos supuestos, el castigo puede aumentar hasta en una mitad, alcanzando los 7.5 años de prisión.
La advertencia de los defensores de los animales es clara: la ciudadanía debe denunciar cualquier sacrificio o acto de crueldad del que tenga conocimiento, pues las creencias, los rituales y las prácticas espirituales no eximen de responsabilidad a quienes cometan delitos contra los animales.